viernes, 15 de abril de 2011

De buena tinta

Hace casi 90 años, Norman Montagu, gobernador del Banco de Inglaterra entre 1920 y 1944, escribía en una carta dirigida a la Asociación de Banqueros de Estados Unidos:

"El capital debe protegerse por todos los medios, tanto por la combinación como por la legislación. Las deudas deben ser cobradas, las hipotecas ejecutadas lo más rápidamente posible. Cuando, a través del proceso de la ley, la gente común pierde sus casas, se volverán más dóciles y más fácilmente gobernables a través del brazo fuerte del gobierno aplicado por un poder central de la riqueza bajo el control de los principales financieros.

Estas verdades son bien conocidas entre nuestros principales dirigentes, quienes ahora se comprometen en moldear el imperialismo que gobernará el mundo. Dividiendo a los votantes gracias al sistema de partidos políticos, podemos conseguir que gasten sus energías luchando por cuestiones sin importancia. Es así, mediante la acción discreta, que podemos asegurar para nosotros lo que ha sido tan bien planeado y realizado con tanto éxito." *

Y yo me pregunto: ¿Les resulta familiar algo de lo que aquí exponía? ¿Creen que puede tener aún vigencia el contenido de este escrito? Al margen del pensamiento de Montagu, de posible ideología filofascista, resulta cuanto menos sorprendente cómo se podía expresar una persona de su cargo en términos que podríamos definir de cualquier manera excepto democráticos. Pero más sorprendente aún, si cabe, es que no nos sorprenda nada (y valga la redundancia) como tan oscuros vaticinios se han convertido en realidad casi una centuria más tarde.


No soy dado a teorías conspiranoicas, y me gusta siempre acceder a las fuentes cuando escribo un artículo, pero dos más dos son cuatro. La forma en que este hombre adoctrinaba a sus colegas norteamericanos en 1924 demuestra, al menos, cierta –si no toda– intencionalidad de controlar a los pueblos bajo el poder del capital. Esta idea omnipresente en todo el fragmento tiene hoy más vigencia que nunca, cuando el mundo (ya convertido en esa 'Aldea Global' que previó McLuhan), vive inmerso en una de las más profundas crisis económicas que se recuerdan, y no solo por el número de personas que se han visto abocadas a la pobreza, sino también por la conciencia creciente de que el modelo impuesto por esa "casta financiera" desde hace décadas está llegando a un punto de "no hay retorno"; su ocaso, quizás ¿o no?

Me gustaría ser optimista y creer que las buenas gentes de todo el mundo son cada vez más conscientes del poder que el dinero (en las riendas de los especuladores) ha ejercido sobre nosotros, y de cómo la moderna esclavitud que a través del mismo nos ha sido impuesta debe terminar para siempre, pero a la vez no puedo dejar de pensar con inquietud –y abierto pesimismo– sobre lo bien diseñado de su plan. Si algo hicieron bien los dirigentes del capital, y tiene pocas posibilidades de cambiar (al menos en un futuro próximo), fue el dividir a la sociedad en dos –Divide et vinces–, razón por la que deliberadamente remarqué el pasaje correspondiente del segundo párrafo en el escrito de Montagu. Solo los valores democráticos pueden vencer a la ideología totalitaria que subyace en el imperio del dinero. Esto los financieros lo han sabido muy bien desde que se constituyeron como élite dominante en las sociedades desarrolladas. Por ello diseñaron su estrategia de poder participando directa y eficientemente en las estructuras que sustentan la democracia. Manteniendo una dialéctica de confrontación entre las dos tendencias –partidos políticos– básicas en cada nación/estado, se aseguraron que el pueblo, involucrado en pírricas batallas carentes de sentido, se despreocupara de aquellas cosas que son verdaderamente importantes: sus libertades individuales e independencia como sociedades de toda forma de control impuesto.

De estas divisiones son claros ejemplos los 'contrarios' políticos Derecha-Izquierda, Centralismo-Periferia, Progresismo-Conservadurismo, Occidente-Oriente (político-sociales), etc. O, llevados al extremo, los 'contrarios' Real Madrid-Barcelona (deportivos), Tenerife-Gran Canaria (conflictos de vecindad)... En definitiva, toda clase de elementos divisorios que mantengan a las personas ajenas a los hilos que rigen la sociedad y lejos de sus manipuladores. ¿Y qué podemos hacer para sacudirnos ese control? No tengo recetas mágicas, pero considero que tomando un poco de distanciamiento sobre las intoxicaciones mediáticas, intentando resolver los conflictos con 'nuestros contrarios' de manera sosegada y dialogada y siendo, finalmente, más tolerantes los unos con los otros, estaremos avanzando en la dirección correcta para construir una sociedad mejor y más libre de toda forma de opresión.

FRAN.

* Traducción efectuada por mí sobre el texto original en inglés:

"Capital must protect itself in every possible way, both by combination and legislation. Debts must be collected, mortgages foreclosed as rapidly as possible. When, through process of law, the common people lose their homes, they will become more docile and more easily governed through the strong arm of the government applied by a central power of wealth under leading financiers.

These truths are well known among our principal men, who are now engaged in forming imperialism to govern the world. By dividing the voter through the political party system, we can get them to expend their energies in fighting for questions of no importance. It is thus, by discrete action, we can secure for ourselves that which has been so well planned and so successfully accomplished.
"

[Montagu Norman, Governor of the Bank of England, addressing the United States Bankers' Association, New York, 1924.]

Quiero agradecer a mi profesor Steven por facilitarme este documento histórico y despertar mi interés en su contenido.

1 comentarios:

ymf dijo...

por dios y solo hace 90 años de esta carta,pues para mi que lo estamos viviendo jajaja cuando cambiaremos